Esperanza Fernández y Miguel Ángel Cortés

Por tercer viernes consecutivo, la Peña El Taranto ha celebrado su recital. En esta ocasión, el día 22 de noviembre, correspondió a Esperanza Fernández que venía acompañada a la guitarra por Miguel Ángel Cortés.

Estos dos artistas son muy queridos en la Peña, por eso se había creado una gran expectación entre los socios que llenaron los aljibes.

Empezó el recital con un solo de Miguel Ángel. Una pieza de su creación que nos sonó a granaína con aire abandolao y remate por bulerías. Ya en el escenario, Esperanza empezó cantando una malagueña de Chacón, cuya letra es. “ A buscar la flor que amaba”, que Antonio Mairena adjudicó a Manuel Torre, terminó con jabera y abandolao de Juan Breva.

Cantiñas y bulerías de Cádiz

Siguió Esperanza por cantiñas, sobre todo por alegrías en las que nos recordó a la gran Perla, aceleró Miguel Ángel la velocidad y continuó por bulerías de Cádiz con guiños a Pastora y a Chano Lobato: “Mi padre llamado Juan”. Después, tres estilos poco habituales en la Peña, la farruca y la milonga ligada a la guajira. Aquí, Esperanza rompió el tópico de que un artista gitano no suele cantar estilos considerados payos como los cantes de ida y vuelta. Recordó a Marchena y a Valderrama demostrando que en el flamenco “no se deben poner puertas al campo”.

Cambio radical, empezó, sin acompañamiento musical, con la cabal de Silverio y siguió, ya con la guitarra, por siguiriyas de Cagancho de Triana y por el remate de Manuel Torre, “Eran los días señalaítos”. Dentro de este ambiente musical continuó con liviana y serrana, aunque rematadas con un fandango de Yerbabuena.

A partir de este momento del recital, Esperanza homenajeó a dos de los artistas más grandes de la historia del flamenco. Por tientos-tangos a la gran Niña de los Peines, desarrollando una sucesión de variadas melodías llenas de compás y gracia que en la voz de Esperanza nos sonaron a gloria. Por bulerías hizo una antología de estilos de los que solía cantar el maestro sevillano Antonio Mairena que, con pataíta incluida, pusieron a los aficionados en pie.

Como colofón y “a capela”, Esperanza interpretó el himno internacional gitano, Gelem Gelem, muy aplaudida por el público.

Mención especial merece el acompañamiento de Miguel Ángel Cortés. Durante toda la actuación estuvo perfecto en el acoplamiento con el cante y, además, en las falsetas mostró su condición de flamenco innovador y músico excelente.

De nuevo, gran noche de flamenco en la Peña El Taranto.