Israel Fernández y Carlos de Jacoba

El pasado viernes día 12 de enero iniciamos el nuevo año con un recital de dos jóvenes flamencos que por primera vez visitaban nuestra peña. La verdad es que debido a la juventud y procedencia del cantaor, esperábamos un recital basado en los estilos modernos y ligeros que están tan de moda en los ambientes flamencos de la noche madrileña. Gratamente nos encontramos con un joven cantaor nacido en Toledo, pero que encierra en su cante amplios conocimientos de la más pura tradición flamenca. En su recital recorrió casi toda la historia del flamenco desde las primeras grabaciones de Escacena hasta las más actuales de Camarón; pasando por Pastora, Tomás, Marchena o Lebrijano.
Inició la actuación con la malagueña del Mellizo rematada por abandolaos. Siguió con una amplia selección de cantes por soleá. Empezó por los estilos gaditanos al modo del jerezano Sernita, continuando por Alcalá donde pasó de las formas de Tomás a las de Marchena, continuándo por Triana donde nos recodó a Fernanda y también a Antonio el Arenero. Para cerrar el cante por solea hizo los fandangos que hiciera Vallejo con este compas, sorprendiéndonos ya que este tipo de fandangos no se suele escuchar como remate de la solea sino como cierre de series de fandangos.

Los tientos de corte claramente clásico aunque interpretados con su propio timbre moderno, fueron desde Pastora hasta Lebrijano, cerrando con los tangos de Camarón de “que bueno está por la mañanita, mantequita y pan”. Alterando lo que ya viene siendo casi una tradición, Israel intercaló las bulerías en medio de su recital, estas fueron de corte festero al modo que las hiciera la gran Pastora siguiendo por varios artistas más contemporáneos como Porrinas, Camarón o Duquende.
Quiso acordarse de los cantes de nuestra tierra ofreciendo una serie de tarantas, la primera de ellas muy antigua ya que fue grabada a principios del siglo XX por Manuel Escacena:

Todas las muchachas del pueblo de Níjar
dicen con salero y garbo
la cuenta está clara y fija
que el que se arrima a buen árbol
que buena sombra le cobija

La segunda taranta, no menos antigua que la anterior fue la que cantara Pepe el Molinero de “A Murcia voy por Manzanas”.

Luego se adentró por siguiriyas que interpretó de forma emotiva volviendo a Pastora y cerrando con el cambio de Curro Dulce que grabará Chacón. Finalizó su extenso recital con una tanda de fandangos al estilo Camarón.
Fue una actuación muy completa que como se ha indicado al inicio nos llamó poderosamente la atención el conocimiento del artista de los cantes tradicionales, más teniendo en cuenta la juventud del mismo lo cual le abre las puertas a una evolución que esperamos continue por esta línea. El acompañamiento de guitarra del granadino Carlos de Jacoba se ajustó en todo momento a las exigencias del cante.

El Alpargatero.