José Anillo y Rafael Rodríguez

JOSÉ ANILLO Y RAFAEL RODRÍGUEZ

 

El viernes, 27 de octubre, asistimos al primer recital de cante de la temporada 2017-2018, ya que la inauguración de las actividades fue el pasado día 13 con la entrega del trofeo a la mejor guitarra de acompañamiento del curso anterior que recibió Dani de Morón.
El recital corrió a cargo del cantaor gaditano José Anillo que visitaba nuestra peña por primera vez y, como ya es habitual en todos los artistas que nos visitan, mostró su satisfacción y su nerviosismo responsable por encontrarse en uno de los escenarios más importantes de los últimos cincuenta años de la historia del flamenco. Venía acompañado por la guitarra de Rafael Rodríguez.
Empezó José con la malagueña del Mellizo precedida por la granaína de Chacón tal y como estableció el maestro gaditano Aurelio Sellés a comienzos del siglo XX y que ya se ha convertido en una interpretación clásica, sobre todo para los cantaores gaditanos. Por tientos siguió la estela de las formas gaditanas y nos recordó, de manera especial a Manolo Vargas pero nos sorprendió en su remate por tangos, ya que hizo los estilos de Badajoz con una muestra de los tangos de Linares, algo no habitual en los cantaores de la Baja Andalucía.
Sus dos siguientes palos sí fueron totalmente gaditanos. Por soleá, los estilos clásicos de El Mellizo: “A la mare de mi alma”, Aurelio “Anda y no presumas más” y Paquirri “Aunque toquen a rebato” y “Le pío a Dios llorando”, brillantes de ejecución y compás. Por alegrías, muy bien, recordando a sus paisanos Rancapino y Carmen de la Jara, remarcando las diferencias entre los tonos bajos del inicio y los valientes del remate.
Otra sorpresa, sus siguiriyas, según nuestra opinión lo mejor de la noche, fueron totalmente jerezanas. Estilos de Manuel Torre, Joaquín Lacherna y la cabal de Juanichi el Manijero “Comparito mio Cuco”. El final por fiestas con aire gaditano, cantes de La Perla, de Juanito Villar y un final de entrega total con una versión por bulerías de La Salvaora de Caracol.
Mención especial merece el acompañamiento a la guitarra que hizo Rafael Rodríguez. En todo momento estuvo arropando el cante y luciéndose en las falsetas, primando la dulzura y el sentimiento sobre la técnica. Rafael tiene un toque basado en el clasicismo pero dotado de gran personalidad que le hace ser uno de los mejores guitarristas actuales para el acompañamiento al cante.