Manuel de la Tomasa y David Caro.

Iniciamos el año nuevo con un recital de dos jóvenes artistas flamencos: el cantaor sevillano  Manuel Geórgico Fernández “Manuel de la Tomasa” y el guitarrista almeriense David Caro Torralba. El joven cantaor es hijo de una larga estirpe flamenca que viene de Manuel y Pepe Torre, de Tomasa Soto y “Pies Plomo” y de su abuelo de José de la Tomasa, esto es tanto como decir que su legado se remonta a la propia existencia de nuestro arte.

Acorde con el peso de la responsabilidad que implica su tradición familiar, arrancó Manuel cantando por tonás, al modo antiguo: por derecho y con entrega, arrancando los primeros aplausos del numeroso publico que poblaba los Aljibes. A continuación, para congraciarse con la tierra cantó por tarantas que hizo al estilo de Gabriel Moreno. Siguieron por Cantinas que inició con aires cordobeses para rematar con las clásicas alegrías gaditanas. A pesar de su juventud, hizo Manuel un recital serio y jondo que quedó de manifiesto sobre todo en su cante por soleá y por siguiriyas que recogió el conocimiento de su larga familia flamenca. Por soleá cantó por Alcalá y Utrera recordándonos a Tomás Pavón y a Perrate respectivamente. Por siguiriyas, hizo los cantes de su familia logrando momentos de gran emotividad, quizás lo mejor de la noche junto con las tonás, cantó  sin concesiones con toda la solemnidad que este cante requieren cerró con una cabal ejecutada con brillantez. Cerró Manuel el recital cantando por bulerías con gracia y compás, aunque al finalizar y ya de pie sobre el escenario, respondió a los aplausos de publico cantando un fandango.

Nuestro paisano David Caro, estuvo toda la noche pendiente del cantaor, manteniendo la armonía y el compás en los cantes. Hay que señalar la positiva evolución de David, apreciándose su paso por el Conservatorio Superior de Córdoba, así como su intensa carrera como guitarrista solista y de acompañamiento al cante y al baile. En resumen una buena velada con unos jóvenes que encierran muchas posibilidades y que son una puerta abierta hacia el futuro del arte flamenco y a los que le estamos toda la suerte del mundo.