
Como es habitual en nuestra La Peña, el pasado día 3 de octubre iniciamos la temporada 2025-2026 con el recital del ganador del premio a la mejor guitarra de acompañamiento de la temporada anterior. En esta ocasión, el premio recayó en el guitarrista sevillano Manuel Herrera por su actuación del pasado 21 de febrero de 2025, acompañando al cantaor Manuel Domínguez “Cástulo”. El jurado presidido por Rafael de Haro contó con la participación de los siguientes vocales: Antonio Luis López, Jerónimo Molina, Antonio Navìo, Norberto Torres y David Rodríguez que actuó como secretario.
Tras la lectura del acta por parte del secretario, el presidente del jurado Rafael de Haro hizo entrega del galardón al guitarrista Manuel Herrera que aparte de agradecer el premio, mostró su satisfacción porque una peña de la categoría y solera de El Taranto reconozca el papel y la importancia de la guitarra en el flamenco. Por dicho motivo, quiso en nombre de todos los compañeros guitarristas y en el suyo propio felicitar a la peña por esta iniciativa.
Inició Manuel su recital con un toque por solea de corte clásico, dejando ver su propia forma de entender la guitarra no sólo, en las variadas falsetas propias, sino también, en la personal ejecución de pasajes más clásicos. A diferencia de los anteriores galardonados que compartían su actuación como solista con el acompañamiento de algún cantaor, en esta ocasión el galardonado quiso compartir su actuación con otro guitarrista, invitando a subir al escenario a su hijo, también Manuel Herrera y también excelente guitarrista.
Su primera interpretación conjunta fue la canción popular “El Vito” ejecutada según el arreglo que grabara Paco de Lucia en 1971. A continuación tocaron la popular canción por bulerías “La Catalina” que es su día grabara Manuel Vallejo, el arreglo que interpretaron correspondió a una versión que hicieran Niño Ricardo y Sabicas que Manuel había tenido la oportunidad de conocer en una grabación domestica a través de un amigo. Sorprendió la pieza por el excelente arreglo para dos guitarras que realizaran los dos maestros y que ejecutaron con brillantez los Herreras. Luego hicieron una tanda de fandangos de Huelva que iniciaron y cerraron con el tema que Rafael Riqueni dedicó al Niño Miguel, intercalando entre medias falsetas de Paco de Lucía y del propio Niño Miguel. Continuaron con un tema, “Amargura”, muy popular entre las bandas de tambores y cornetas de la Semana Santa sevillana, arreglado para dos guitarras por Manuel Herrera. Continuaron con dos piezas muy conocidas una clásica y otra del folclore popular. En primer lugar interpretaron de Manuel de Falla, la danza española del ballet La vida es breve, según el arreglo que hiciera Paco de Lucia en los años setenta. En segundo lugar, tocaron el Zorongo gitano que armonizara Federico García Lorca y grabara con La Argentinita en 1930, en esta ocasión también con arreglos de Paco de Lucia. Cerraron en magnífico recital con una composición donde mezclaron, lo que nos dio la impresión, a lo largo de todo el recital, que son los dos amores de los Herrera: Paco de Lucia y Niño Miguel. De Paco recrearon su “tema de amor” y de Niño Miguel su “Vals flamenco”.
Difícilmente se puede hacer mejor un reconocimiento a la guitarra, como era el motivo del premio, del que hicieron Manuel Herrera y su hijo, en una noche inolvidable donde el flamenco se elevó a la categoría de musical total, en su recorrido por los campos de clásico, lo popular y lo flamenco. Sin duda Manuel Herrera es hoy día uno de los grandes referentes de la guitarra flamenca y pudimos comprobar con agrado, que puede dejar su legado en buenas manos.
ASOCIACIÓN CULTURAL PEÑA EL TARANTO