
El día de Andalucía lo celebramos con un recital de dos artistas granainos que nos ofrecieron un excelente recital. El Turry era la tercera vez que nos visitaba y Miguel Ángel, con más de veinte actuaciones en los aljibes, es uno de los artistas que más nos han visitado.
Comenzaron contando la vidalita, para pasar a varios estilos de cantiñas empezando con Pastora, siguiendo con las de Morente, el Pele, las de Córdoba para cerrar con las alegrías gaditanas tradiciones. Por soleá, hizo los estilos trianeros aunque en las versiones que se hacían en Granada por Cobitos y Juanillo el Gitano, entre otros. Continuaron con un par de malagueñas de La Trini y del Niño de Vélez, que ligaron con rondeña y el fandango abandolaó de Franquito Yerbabuena. Por levante, hicieron tres estilos de tarantas, la primitiva de Almería, la de El Frutos de Linares y la levantica del Cojo de Málaga. Cantaron livianas y serranas con letras de El Turry para cerrar con la siguiriya de María Borrico.
El Turry recordó a Antonio Mairena, que tanto vinculo tuvo con nuestra peña, cantando las siguiriyas que habitualmente hacia el maestro de los Alcores de Manuel Torres y de Paco La Luz, rematando con el cierre de Juan Junquera “Se lo pio a la estrella…”. Cerraron el recital con cantes de su tierra: granaína y media y una amplia gama de tangos. En ganaínas recordaron a Tía Marina Habichuela y por tangos hicieron los del Sacromonte tanto en su variante del camino y como en la del cerro, para concluir con varias aportaciones del Maestro Enrique Morente.
Sin duda, el recital de este día de Andalucía de 2026, quedará en la memoria de los Aljibes, que lo incorporarán al selecto grupo de actuaciones que han ido cincelando, en el tiempo, lo que hoy es reconocido como el Templo del Flamenco. Es difícil elegir entre cante y toque, ya que ambas facetas rayaron en paralelo por las cumbres de la excelencia. Se podría destacar la brillantez del cante y del toque, pero no fue un recital de cante acompañado por una guitarra, ni fue un concierto de guitarra adornado por una voz. No, lo que se escuchó en los Aljibes fue una pieza musical de dos instrumentos plenamente ensamblados, produciendo un sonido único. Antonio Gómez “El Turry” es un cantaor en plena madurez que está llamado a tomar el relevo de los grandes maestros. Miguel Ángel Cortés hace años que es un maestro de la guitarra.
ASOCIACIÓN CULTURAL PEÑA EL TARANTO